En uno de los últimos Conecta RH del año, la red de RR.HH, y el Conferencista y Consultor Internacional Ignacio Fernández, experto en liderazgo, conversaron sobre la realidad emergente en el panorama corporativo, el decaimiento del modelo tradicional y cómo el liderazgo redárquico se alza dentro del bienestar organizacional.
Nos encontramos en un periodo en donde las organizaciones enfrentan cambios acelerados, el experto en liderazgo organizacional y Co-fundador de LEAD Institute, plantea que el modelo tradicional de liderazgo autoritario está atravesando una crisis terminal, proyectando que no le quedan más de 10 años de vigencia. Esta afirmación no surge de consideraciones éticas, sino de la efectividad en los negocios.
El panorama actual, según Ignacio, presenta tres vertientes distintivas de liderazgo. Por un lado, persiste el modelo autoritario, anclado en la consecución de resultados a cualquier precio. En el extremo opuesto, ha surgido un modelo sensible, centrado en procesos humanos pero que puede descuidar los objetivos organizacionales, y como respuesta integradora, emerge el modelo redárquico, una propuesta que busca equilibrar la estructura necesaria con la colaboración efectiva.
«La redarquía es un equipo horizontal donde las personas interactúan y construyen la red. Una red sana y efectiva debe tener seguridad psicológica, alto nivel de interacción, conversación distribuida, ambiente más positivo que negativo, confianza interpersonal y técnica», explicó Fernández.
La implementación de este modelo, según aconseja el especialista, debe ocurrir de forma gradual, basada en proyectos piloto y de manera transversal. De acuerdo a su experiencia la transformación completa y efectiva podría demorarse cinco años, estos cambios tienen que ser paulatinos, e ir mostrando sus ventajas.
Un aspecto crucial que Fernández enfatiza es la necesidad de transformar los sistemas de compensación. «Si queremos promover colaboración y redes, no pueden seguir pagando incentivos sólo con lógica individual, advierte», señalando una de las principales barreras para la implementación efectiva del modelo redárquico.
En cuanto a las competencias claves para implementar este nuevo liderazgo incluyen la humildad para cuestionar modelos previos, capacidad de autoconocimiento, habilidades relacionales y capacidad de mapeo de contexto. Según expresó Ignacio, para qué una organización logre avanzar, tanto las personas, empleados y líderes deben trabajar en conjunto para adquirir nuevas prácticas y competencias.
Respecto a la cercanía, considera que la evolución del liderazgo en 2025 dependerá en gran medida de la percepción de amenaza que tengan las empresas y sus líderes. En contextos de miedo se va a rigidizar el liderazgo autoritario y el micromanagement. En los contextos que permitan un poco más de estabilidad, se podrá dar espacio a la redarquía la innovación y colaboración.

